
Escrita por Christine Feehan.
Sara ha vuelto. Sara ha vuelto a casa.
El cuchicheo era demasiado ruidoso y teñido de algo cercano al temor. O al respeto. Damon Wilder no podía decidirse. Venía escuchado el mismo rumor desde hacía varias horas y siempre en el mismo tono apagado. Odiaba admitir que sentía curiosidad y no iba a rebajarse a preguntar, no después de haber insistido tanto en su deseo de absoluta privacidad desde su llegada el mes pasado.
Mientras paseaba calle abajo por la estrecha acera de madera, el viento pareció susurrar: "Sarah ha vuelto". Lo oyó mientras pasaba junto a la gasolinera y el corpulento Jeff Dockins le saludó. Lo oyó cuando se demoraba en la pequeña panadería. Sarah. El nombre no debería encerrar ningún misterio, pero lo hacía.
No tenía ni idea de quién era Sarah, pero ella inspiraba tanto interés y temor en la gente del pueblo, que le tenía totalmente intrigado. Sabía por experiencia que la gente del pequeño y soñoliento pueblo costero no era fácil de impresionar. Ni grandes cantidades de dinero, fama, o título ganaba alguna deferencia. Todo el mundo era tratado por igual, desde el más pobre al más rico, y no parecía haber ningún tipo de perjuicio religioso o de ninguna otra clase. Por eso había elegido este pueblo. Un hombre podría ser cualquiera aquí y a nadie le importaría.
Este breve volumen es la presentación de la historia de las hermanas Drake, pero al mismo tiempo narra la historia de Sarah, la hermana mayor. Sarah es la mayor de siete hermanas. Viven en un antiguo caserón en un acantilado de Sea Haven, que las protege del mundo exterior. Una antigua profecía predice que cuando llegue el momento adecuado, la verja se abrirá para dejar entrar al amor de la hermana mayor. A partir de ese momento, las demás hermanas irán cayendo en los brazos de sus amores verdaderos una tras otra.
Damon Wilder es un científico que se ha refugiado en Sea Haven. Desde que llegó no hace más que oír la misma frase: «Sarah ha vuelto, Sarah ha vuelto». Hasta el viento parece repetirlo. Un impulso irresistible lleva a Damon hasta la casa de las hermanas. Una casa que protege a sus habitantes y no permite que nadie entre sin ser invitado. Sin embargo, cuando Damon llega a la puerta, ésta se abre, invitándole a entrar. La antigua profecía se ha cumplido











